El país centroamericano suma 7.641 bitcoins en su reserva soberana y se acerca a un nuevo hito histórico tras incorporar 1.633 monedas en poco más de un año. La estrategia de acumulación gradual del gobierno de Nayib Bukele se consolida como una de las apuestas estatales más ambiciosas del mercado cripto.

El Salvador continúa firme en su rumbo bitcoiner. La Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC) confirmó que la tesorería del país ya alcanza las 7.641 unidades de BTC, una cifra que la coloca a apenas 359 monedas de cruzar el simbólico umbral de los 8.000 bitcoins. Al precio actual del activo, esa reserva representa más de 600 millones de dólares en activos digitales bajo custodia estatal.

El dato cobra especial relevancia al observar el ritmo de compras: en poco más de un año, la administración salvadoreña incorporó 1.633 BTC adicionales a sus arcas. Esto equivale a un promedio cercano a 4 monedas diarias, adquiridas mediante una política de compras periódicas y granulares que evita tensiones sobre la liquidez del mercado y minimiza el impacto en el precio.

Una estrategia que se consolida pese a la volatilidad

Lejos de frenarse ante las correcciones del mercado o la presión externa de organismos como el Fondo Monetario Internacional, El Salvador ha mantenido una postura firme. La filosofía oficial es clara: comprar de forma constante, sin importar el contexto, bajo la premisa de que el bitcoin es un activo de reserva a largo plazo. Bukele incluso ha popularizado en sus redes sociales la idea de «comprar y olvidar», reforzando la narrativa de un Estado que apuesta por la apreciación histórica del activo digital.

Las cifras respaldan la estrategia. La tesorería ha pasado de ser una promesa política en 2021 a convertirse en una de las reservas estatales más visibles del ecosistema cripto, junto a las posiciones de algunos fondos soberanos y corporaciones cotizadas. Con cada nueva compra, el país amplía la brecha respecto a otros gobiernos que aún debaten su relación con el activo.

Lo que viene: el umbral de los 8.000 BTC

Romper la barrera de los 8.000 BTC sería más que un dato contable. Sería una declaración política y financiera: la confirmación de que la apuesta soberana por el bitcoin no fue un experimento puntual, sino una política de Estado sostenida en el tiempo. Si el ritmo de acumulación se mantiene, ese hito podría alcanzarse en los próximos meses.

Mientras tanto, la tesorería salvadoreña sigue revalorizándose al compás del precio de BTC y el país consolida su posición como caso de estudio mundial sobre adopción institucional. La pregunta ya no es si El Salvador llegará a los 8.000 bitcoins, sino qué objetivo se trazará después.