Tesoro propone reglas AML

El Tesoro de EE. UU. propone reglas AML para emisores de stablecoins bajo la GENIUS Act

Lo que durante años fue un terreno gris en materia de prevención de lavado de dinero comienza a tener contornos definidos: FinCEN y OFAC publicaron una propuesta conjunta que detalla cómo deberán cumplir los emisores autorizados con la nueva ley, y los plazos ya están corriendo.

Contexto

El 8 de abril de 2026, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) y la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ambas dependientes del Tesoro estadounidense, emitieron una Notificación Conjunta de Reglamentación Propuesta. El objetivo es implementar las disposiciones de prevención de lavado de dinero y cumplimiento de sanciones de la GENIUS Act para los emisores de stablecoins de pago autorizados, conocidos como PPSIs por sus siglas en inglés.

El texto plantea un periodo de comentarios públicos que vence el 9 de junio de 2026 y propone que las reglas finales entren en vigor doce meses después de su publicación, con el fin de dar a los emisores tiempo razonable para adecuar sus sistemas de cumplimiento. En paralelo, el Comité Bancario del Senado avanza hacia la marca final del CLARITY Act a finales de abril, con un acuerdo bipartidista sobre el rendimiento pasivo de stablecoins: mantener una stablecoin no podrá generar yield, pero sí podrán hacerlo recompensas vinculadas a pagos, transferencias o actividad de plataforma.

Qué significa

Para el inversor minorista que utiliza USDC, USDT u otras stablecoins como puerto seguro entre operaciones, las novedades tienen lecturas distintas según el emisor. Las stablecoins emitidas en Estados Unidos quedarán obligadas a mantener reservas al 100 por ciento y a someterse a auditorías regulares, lo que aumenta la transparencia, pero también los costos operativos que pueden trasladarse vía comisiones o spread.

El punto delicado es el alcance extraterritorial. Las exigencias de auditoría de la GENIUS Act no se aplican a emisores domiciliados fuera de Estados Unidos, una brecha que el senador Jack Reed busca cerrar con la Foreign Stablecoin Transparency Act, ya reintroducida en el Senado. Mientras tanto, conviene saber dónde está domiciliada cada stablecoin que uno usa y qué nivel de divulgación de reservas ofrece.

Conclusión

La fase de «experimentación regulatoria» del mercado de stablecoins está cerrando. Lo que viene es un sistema dual: emisores estadounidenses con reglas estrictas y reservas verificables, y emisores extranjeros operando bajo regímenes nacionales heterogéneos. Para el usuario diario, la pregunta práctica deja de ser solo cuál stablecoin tiene más liquidez y pasa a incluir cuál se ajusta al marco regulatorio que llegará en 2027. Revisar el emisor de la stablecoin que se mantiene en cartera deja de ser un detalle técnico para convertirse en un ejercicio de gestión de riesgo.